Después de recorre unas cuantas promociones de viviendas públicas, veo que todas padecen el mismo problema. ¿Qué sucede si un ciudadano a la hora de comer se olvidó de comprar el pan?
¿No es hora de superficiar y numerar el número de habitantes de las urbanizaciones o barrios o áreas de influencia del entorno próximo, o sea dar a conocer la densidad de población y ofrecer la posibilidad del desarrollo terciario en las zonas ? Pienso que además de mejorar los servicios de la vida cotidiana a sus habitantes, se conseguiría rentabilizar el coste del suelo urbano.
El sector terciario que iría desde: la panadería, supermercado, lavandería, papelería hasta locales de pequeños artesanos y despachos de liberales. ¡Llegaría la vida al barrio!, pero además permitiría cohesionar diferentes ciudadanos: profesionales habitantes del barrio con diferentes profesionales que no viven en el barrio, esto tendría una doble vertiente de comunicación que iría a favor de la demanda y valoración de muchos profesionales que hoy día, por falta de conocimiento de su existencia, no tienen ninguna o escasas oportunidades laborales.
Por supuesto que el mundo laboral cada vez más tiene una dimensión global; pero jamás se debe olvidar o abandonar la dimensión local.
¿Qué problema hay para abrir al público locales de planta baja que no son vivideros?, ¿Son garajes? La ciudad es del coche o de las personas. Realmente… ¿el coche nos devora los mejores espacios para el desarrollo del sector terciario?

¿Para que se utilizan estos espacios urbanizados, con alto coste y acabados de primera? ¿Para encontrarse con la soledad?. ¡Demasiado dinero!



Hay dinero, lo que no hay; es voluntad.




2 comments
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Agosto 29, 2007 en 6:14 pm
Chela
Lo social, lo humano, lo comunitario…siempre se olvida y en realidad es lo que puede dar “vida” al barrio, a la zona…
Hace más de treinta años he vivido en Vitoria Gaztei y tuve ocasión de colaborar indirectamente en una cooperativa de viviendas que antes de que éstas fueran hechas, en una zona de ensanche de la Ciudad, se dedicaron a hacer un estudio de la población potencial que iría a vivir en ella, sus perfiles, sus necesidades, sus costumbres, preferencias… para así diseñar, de acuerdo a la realidad de sus futuros moradores, los espacios comunes necesarios: guarderis, centro de ocio para jóvenes y/o mayores, centros educativos, de culto, etc. y otros servicios, como tu bien señalas, disponiendo para ello de reserva de espacios para locales destinados al sector terciario, en un porcentaje relativo al total de la población prevista y de su estratificación…
Si hace mas de treinta años se hacian estas previsiones en Vitoria, ¿ por qué ahora , después de tanto tiempo no es algo ya cotidiano en la planificación y urbanización de nuevas zonas de viviendas?
un abrazo
Septiembre 3, 2007 en 3:17 pm
Teresa Banet López de Rego
Hola Chela
Me gusta mucho tu acertado comentario, sobre todo porque creo que la ciudad de Vitoria Gaztei tiene muchos aciertos en su crecimiento urbano.
Son actuaciones sin publicidad, sin grandes firmas, pero son actuaciones que dan respuestas a la demanda de sus ciudadanos. Ciudad con calidad de vida