Aunque normalmente prefiero escribir sobre urbanismo, no puedo dejar pasar por alto la vivienda. Este fin de semana cambie de vivienda. Pase de una amplia y confortable vivienda de unos 190 m2 útiles situada en pleno centro de la ciudad a otra más pequeña de unos 80 m2 útiles, situada en uno de los barrios nuevos, con presunción de diseño, de Santiago de Compostela.
El cambio de vivienda me ilusiona mucho por múltiples razones y, después de tres días habitándola quiero destacar “pequeñas decisiones” que se tomaron en el diseño de la vivienda y que se convierten en incomodidades o puntos de conflicto familiar en el uso cotidiano de ésta.
A pesar de ser un barrio nuevo “de diseño” las viviendas se reproducen similares a todas las que existe en todos los nuevos barrios de la ciudad, aunque no sean tan de diseño. Pero los profesionales del diseño no se escapa de los parámetros especulativos y un poco desidiosos que acampan por esta ciudad: Entras a un pasillo; a la derecha abriendo ventanas a patio de manzana esta: la cocina y dos dormitorios individuales que comparten baño interior y a la izquierda abriendo ventanas al espacio urbano: dormitorio principal con baño interior dentro del dormitorio y salón.
Todas estas piezas están dentro de 80 m2 útiles (quizás menos) De los 80 m2 unos 25 m2 son de salón y los 55 m2 restantes son para el resto de las piezas habitables. O sea 25 m2 para estar sentada viendo la TV o recibir a un amigo y los 55 m2 restantes para el resto de la casa.
Debido a los dormitorios que tiene, en principio, es una casa diseñada para una pareja y dos personas más. Haciendo un total de cuatro personas. Es la vivienda para cuatro personas, para el almacenaje de alimentos, hacer comida, guardar vajilla y utensilios de cocina, la ropa sucia, lavandería y posteriormente tendido (hay sabanas de cama doble), almacén de ropa limpia y posterior planchado, ropa blanca de la casa: sabanas manteles etc. aspirador, papel higienico y utensilios de limpieza de la casa, zapatos, ropa de verano, ropa de invierno etc. Ya no hablo de la posibilidad de artículos de deporte o aficiones: algo de libros, música, DVD. de cuatro personas.
Capitulo a parte merece hablaros de los baños. Sus dimensiones aproximadas de 1,40 m x 1,80 m ( amen de ciertos mordiscos en las esquinas debido a algún pilar de la estructura) tienen situado cada sanitario en una pared distinta y las puertas de éstos abren hacia dentro. Estas piezas son el corazón del conflicto familiar, pues además de no poder compartir el espacio de aseo (uno se ducha, otro se lava los dientes otro ….) como lugar donde se toman muchas decisiones familiares importantes, los movimientos deben ser calculados con cuidado para no golpearte: en el lavabo al levantarte del inodoro o con el canto de las puertas que irrumpen el espacio interior como cuchillos cuando desde el lavabo se quiere coger algo en el armario de objetos de aseo o al salir de la ducha. Y …alguno pensará pues ¡que se cierre la puerta! y, tiene razón, pero yo creo que además de que el uso del espacio no debe dictaminar reglas tan estrictas, el vaho que ocupa todo el espacio cuando nos duchamos casi no deja ver los objetos usuales.
Otros” pequeños detalles” importantes respecto al funcionamiento de las ventanas: las ventanas de los dormitorios individuales y salón, tienen las persianas colocadas hacia el interior y el diseño de todo el conjunto impide mantener las ventanas abiertas al tiempo que se mantiene la persiana baja, algo fundamental cuando golpea el sol sobre la fachada.
Y la ventana -balconera del dormitorio principal de con dos hojas correderas de 2,30 m x 1,40 m no se puede abrir si no se levanta la persiana y esta se eleva de forma manual a través de una manilla. Todas las mañanas hay que girar una manilla para levantar la persiana del hueco de 2,30 m x 2,80 m. En el barrio todos los vecinos vamos a tener unos pectorales ……. me rio yo de los gimnasios.
¿Que piezas necesitarías en tu vivienda ? ¿crees que todas las viviendas, a pesar detener igual tamaño, debe tener la misma distribución? ¿ cuales cres que son las necesidades básicas mínimas comunes a todos los ciudadanos? ¿serías capaz de dimensionarlas?




5 comments
Comments feed for this article
Julio 10, 2007 en 8:32 pm
rosa
Lo de las ventanas y las persianas lo estoy viviendo yo tambien, si de noche llego a tener calor no puedo abrirla y poner la persiana a un nivel quie los vecinos no me vean drmiendo y eso me parece medio raro
Julio 11, 2007 en 8:45 am
Teresa Banet López de Rego
Hola Rosa
Yo creo que todos estos “pequeños detalles” son muy importantes para la calidad de vida. La vivienda debe ser confortable. Yo estoy de alquiler, pero los propietarios que pagaron 320.000 euros, creo que se merecen una buena calidad constructiva y funcional.
Los ciudadanos debemos denunciar esos “pequeños detalles” a los que nos someten los profesionales de la construcción: arquitectos, aparejadores, promotores, constructores. Pues no dejan de ser posturas de desidia profesional, o caprichos de diseño para ofrecer una imagen limpia sin estudiar en profundidad los detalles constructivos y las consecuencias de sus decisiones.
Julio 11, 2007 en 10:19 pm
Maria
Hola Teresa hace algunos meses que leo tu blog la verdad es q me gusta mucho, solo puedo decir unha cosa estoi encantada de que fueras tu mi arquitecta eso seria unha de las cosas de mi casa de la que nunca nos arrepentiremos te deseo suerte un tu nueva casa y espero que los problemas puedas solucionarnos, tu siempre tienes ideas, un muy fuerte abrazo.
Julio 12, 2007 en 8:42 am
Teresa Banet López de Rego
Hola María
Gracias por tu participación, pues así el blog toma el lugar que le corresponde: un lugar de opinión y debate para todos los ciudadanos que lo desen.
Gracias por tu reconocimiento pues; a los ” arquitectos que no somos rentables” como me dijo una vez un compañero con el que compartía proyecto, no nos suelen reconocer el trabajo profesional reflexivo sobre el uso y funcionamiento de las viviendas y del espacio urbano.
Agosto 29, 2007 en 7:02 pm
Chela
Este fue el post que leí en su día y dejé sin comentario, posponiéndolo para hacer cálculos… hoy lo voy a hacer más espontáneamente porque me he embalado en releer tu blog, que me gusta mucho por esa visión tan social, tan como debe ser, del urbanismo, el cual en vez de contar con profesionales y promotores que adopten un diseño para el bienestar de las personas, como debiera de ser, obligan a que éstas se sacrifiquen para adaptarse a sus errores e ineficacia, cuando el urbanismo pierde la esencia de su verdadero significado.
Yo vivo de alquiler pero seria igual si fuera propietaria, porque una vez que compras una casa no tendrías que volver a gastar en “reparar” los desaguisados de la obra a estrenar o usar. Padezco el tema de las persianas e igualmente el del cuatro de baño, donde las piezas están tan mal colocadas que no se pueden usar sin riesgo de moretones. La apertura de la puerta, hacia adentro, tampoco está acertada con la colocación de las piezas. Tengo un apartamento para el verano, que si es de mi propiedad, pero adolece de los mismos o parecidos defectos, fundamentalmente el del cuarto de baño.
Por ejemplo en el caso del apartamento, que tiene 50 m2., al ser más pequeño el cuarto de baño sobraba la bañera, que se traga todo el espacio, y debería sustituirse por una práctica y completa ducha de esquina, ganando espacio el resto de las piezas. El bidé, entre la pared (casi pegado a ella) y el inodoro, resulta inutilizable. Solución hacer un cuarto de baño con nuevo diseño y más sentido común. En definitiva un gasto evitable pues todo está completamente nuevo y no sería necesario reponer nada.
Por otra parte, en relación a la pregunta de si las casas de igual tamaño deberían tener igual distribución o número de habitaciones, opino que no, pues depende del número de personas que vayan a ocuparla y de sus necesidades. Yo, por ejemplo, valoraría mucho el tener “UN ESPACIO PARA CADA COSA”, armarios empotrados o el espacio para ponerlos, donde guardar todo lo de la limpieza y que quepa una escalera de tamaño adecuado para llegar a los rieles de las cortinas, lámparas, etc., armarios roperos de vestir y para ropa blanca y de mesa, espacio para planchado y lavado, adecuados y amplios, que no haya que estar “sacando” y “guardando” los útiles cada vez que se inicia una faena… Bueno, no pararía, pero creo que las casas no son solo una cocina escueta, uno o dos cuartos de baño incómodos, dormitorios pequeños y un salón grande, sino también los espacios necesarios para las faenas domésticas y el poder guardar, ordenadamente, los útiles de limpieza, y por supuesto, disponer de los espacios necesarios para la vida profesional (que con frecuencia se prorroga en el domicilio y que tiende a realizarse también en el) y de las aficiones relacionadas con la lectura, música, pintura, etc. ¡Cabria quizás pensar en tabiques funcionales adaptables a cada necesidad para situaciones y circunstancias distintas? ¿Sería una solución? Seguro que hoy en día existen materiales nuevos que permitirían esto fácilmente.
Creo que me he extendido demasiado. Por hoy dejo la lectura de tu maravilloso blog.