La imagen de la calle se enriquece con las aportaciones privadas al espacio publico. Las alineaciones o bordes se conforman con diferentes intervenciones privadas, reflejo de la diversidad social de la comunidad: los agricultores aportan la visión de sus cuidados huertos limitados por un muro ancho y de poca altura, que a modo de banco; invitan al dialogo. Otros ciudadanos dejan que por encima del muro alto, las ramas de un arbol de su jardin privado nos invite a desarrollar nuestra imaginación y entrar en la fantasia: el jardin secreto.