El viernes día 20 asistí a la entrega de premios de los XII Premios COAG de Arquitectura.Que delicia allí estaban representados todos los estamentos públicos relacionados con la arquitectura y su gestión. Caras nuevas y caras expertas.

Todas las obras premiadas eran fantásticas. Pequeñas y selectas obras de arquitectura, pero no importa, como decía Mies Van Der Rohe: la pequeña obra es un pequeño laboratorio de investigación para luego aplicar conclusiones a gran escala.

Nuestro querido decano, en su cuidadísimo y preparadísimo discurso nos hablo de que: la buena arquitectura necesita su propio tiempo, tanto para reflexionar sobre el proyecto como para ejecutar la obra. Retomando el espíritu de la generación del 25(conferencia “arquitectura impopular” de D. Luis Lacasa para la asociación de alumnos de arquitectura, año 1930) nos recordó que la arquitectura debe volver a sus principios de servicio a la sociedad.

Se alargo tanto el acto que no pude quedarme a la entrega de premios, aunque me imagino las caras de los premiados: orgullosos al tiempo que recibían el reconocimiento social, el paso a la historia con nombre y apellido; ese es su premio.

Pero hay arquitectos que no dedican su tiempo ni a la reflexión ni a la lenta ejecución del proyecto y de obra, porque a sus promotores no les interesa que piensen, solo les interesa producir muchas construcciones. Viviendas sociales.

 

 


Son arquitectos que necesitan o les gusta el dinero por encima de la arquitectura y su servicio a la sociedad. Buscan en los anteriormente citados estamentos públicos relacionados con la arquitectura y su gestión, su oportunidad de construir y se la dan; vaya que si se la dan.

 


No se sienten orgullosos ni reciben el reconocimiento social, tampoco pasaran a la historia con nombre y apellido; pero tienen dinero, pueden vivir de su profesión o acumular riqueza.

¿Pero en algún momento, los unos y los otros; arquitectos y estamentos públicos, han pensado en el desarrollo habitable de la ciudad desde el punto de vista de la relación social, de la calidad de vida?. El derecho de un ciudadano va mas allá que de tener una vivienda en propiedad.


¿Alguien piensa en la accesibilidad, en la plaza pública como lugar de encuentro, en sus calles propicias para que se instale un sector terciario, gran responsable de la buena calidad de vida y relación social?¿Es que los ciudadanos tampoco se movilizan?

NOTA: Todas las imagenes estan tomadas en los barrios del norte de la ciudad de Santiago de Compostela; la zona más fria, con nieblas y de fuertes vientos al estar en la zona más alta de la ciudad.