Yo creo que si, pero el modelo urbano de Santiago de Compostela tiene que ir cambiando. En cuanto al diseño, los barrios nuevos tienen que ser pensandos para las personas, y su relación con la ciudad y no continuar diseñando barrios para uso de los automóviles, pues esto provoca un crecimiento disperso de las zonas urbanas, despilfarrando el suelo, los recursos y la energía.

No hay que olvidar que uno de los principales deterioros ambientales de las ciudades es el tráfico motorizado, el ruido, los accidentes, la contaminación con emisiones de monóxido y dióxido de carbono, la contaminación secundaria del plomo etc.

Por ello el crecimiento de la ciudad de Santiago de Compostela tiene que ir acercándose a la compacidad, proponiendo plazas y calles que configuren un nuevo paisaje urbano que favorezca la relación social y la cohesión de todos sus ciudadanos.

También tiene que ir modificando la cantidad, calidad y distribución de las zonas verdes que existen en la ciudad. Hay exceso de zonas verdes sin cuidar y sin valorar la biodiversidad. Son espacios verdes, más bien residuales, que toman la función de lugares públicos de descanso y asueto.

Pero la gran asignatura pendiente de Santiago de Compostela es el crear espacios verdes internos de la ciudad que sean: amplios, suficientes y bien acondicionados. Y que formen parte de una red interna de espacios verdes para desarrollo de la biodiversidad urbana, y que a su vez estén bien conectados con los espacios periurbanos.

Actualmente creo que hay excesivos parques públicos o vacíos verdes en la ciudad que produce un efecto contrario al que en principio se pretendió. Muchos de estos espacios ,por el tratamiento que se les dio, tienen un cierto fondo neutro que deshumaniza zonas de la ciudad y además utiliza gran cantidad de suelo.

¿Que sentido tienen todos estos parques públicos o futuros vacios verdes? ¿Para cuando una red de parques protectores de la biodiversidad urbana?