El ciudadano corriente quiere conocer como se gestiona su ciudad a través de respuestas claras y directas.

Ahora, después de las elecciones, viendo los resultados, me imagino que la falta de obtención de una mayoría obligara a todos los partidos a firmar pactos. No se si pactos para obtener más cota de influencia y poder, o pactos para gestionar con visiones más amplias la ciudad.

De todas formas, sean unos sean otros, hay que saber que la estructura de la ciudad se ha convertido en una estructura de la sociedad global. Cada vez más la ciudad es un cosmos: centro histórico, ensanche, barrios y urbanizaciones dormitorio, nativos y extranjeros, escolares, disminuidos y jubilados, circulación y aparcamiento, compras y horarios, libertad sexual y proxenetismo, industria y limpieza ambiental.

En toda esta complejidad, la proliferación de normativas llenas de huecos y falta de eficacia permite que: “Como el gato de la fábula los ratones grandes se escapen y los chicos se escondan”.

El capital, políticos corrompidos, propietarios de locales o terrenos son “ratones grandes” que se escapan

Los profesionales, liberales o de oposición, de la arquitectura y urbanismo son “ratones chicos” que se esconden.

Con este post quiero apostar por los profesionales de la arquitectura y urbanismo de Santiago de Compostela, que siendo unos grandes profesionales, no tienen o tenemos ninguna oportunidad de trabajo y brillo social; por no entrar en redes de cierta criminalidad especializada en la corrupción.

Hoy quiero denunciar las redes formadas por profesionales liberales de la arquitectura y urbanismo y profesionales de la arquitectura y urbanismo pertenecientes a las administraciones que actúan en red de forma que:

Unos desde los puestos que ocupan en la administración adjudican concursos públicos de obras , aplicando con cierta delincuencia la ley 13/1995 de Contratos con la Administraciones Publicas, al admitir diferentes propuestas manipuladas de otros dos profesionales que formaran la terna con el futuro ganador del concurso. Estas propuestas de compañeros conseguidas de forma irregular, cumpliran la ley de forma que: aparezcan propuestas economicas con presupuestos más altos que los presupuestos del compañero al que le van a adjudicar al obra. Así se deja constancia legal de la adjudicación de un concurso público de obras y nada de la especializada corrupción. Pequeñas o grandes delincuencias. 

Se protegen entre ellos en la gestión de proyectos de arquitectura y urbanismo dentro del ayuntamiento. Estas redes de especializada corrupción, creadas entre unidades técnicas y profesionales liberales, permiten una agil gestión de los expedientes, mientras que los expedientes de compañeros que no entran en estas redes ( ósea que no ofrecen regalos) sufren atrasos. Estos atrasos en las licencias tienen, por supuesto, formato legal. De los tres meses máximos que marcan las normativas para una respuesta municipal, ésta se recibe pero con el aviso de que existe una anomalía (el sexto pie del gato), el día anterior a cumplir los tres mese. Con esta postura desequilibran los estudios no situados en red: al imponerles tensiones con los clientes, al tiempo que se ven obligados a soportan gastos extras; los del sexto pie del gato. La necesidad de trabajo estos profesionales victimas,a los que se les obliga a modificar los parámetros, son cada vez más absurdos y estúpidos solo sirven para apoyar la postura policial dictaminada por la unidad técnica del ayuntamiento y; se espera una nueva a respuesta: tarda otros tres meses. La operación puede durar entre seis, nueve hasta doce meses, que con las consabidas visitas del cliente al ayuntamiento, éste queda convencido de que ciertos profesionales son los buenos ( los pertenecientes a redes) y otros son los malos. Pero detrás de estos atrasos en expedientes de pequeños propietarios, yo creo, que están las redes de orden superior especializadas en la corrupción: la protección de contados compromisos profesionales y la existencia de una postura de política urbanística para favorecer las grandes promociones ( construir muchas viviendas para los inversionistas desarrollando sin sentido urbano Planes Parciales), en lugar construir la ciudad poco a poco, segun las necesidades reales, a través del pequeño/mediano promotor y/o constructor. Todo es patético; pierde sentido la ciudad y el ejercicio libre de la profesión. Así son las mafias actúan de forma legal. Y lo peor es que parte de los profesionales que pertenecen a estas redes son funcionarios de oposición: ¡osea intocables!, se les cambia de despacho pero son “ratones chicos” que se esconden.

Se permiten la utilización del dinero de subvenciones en aras de: aplicación de normativas de accesibilidad, pero ésta no queda garantizada mas allá de dudosos recorridos tortuosos (lo que menos importa son la cotidianeidad de los disminuidos y lo que más la subvención), de caminos entrelazados con múltiples áreas vacías o de columpios infantiles. A propósito aquí en Santiago esta situación prolifera como champiñones se necesiten o no.

Permiten y no se ponen al desarrollo (eternizando las gestiones urbanisticas según voluntad) de Planes Parciales alejados del suelo urbano, de forma que los terrenos intermedios entre la ciudad o suelo urbano y las nuevas urbanizaciones cobren más valor. Planes Parciales donde las promotoras ofrecen: viviendas, muchas viviendas y a donde acuden ciudadanos a comprar como churros tres y cuatro viviendas de golpe como inversión.

Buscan y rebuscan, normativas para dar “sentido legal” a una modificación de uso en suelo urbano y consiguen sacar adelante un plan especial que va a permitir modificar: el cambio de uso de: dotacional escolar ( colegio privado situado en el centro urbano) a residencial(construcción de viviendas “no sociales” en pleno centro urbano); del diseño de manzana cerrada urbana, a manzana urbana compacta; aumentar alturas y como consecuencia de todo ello aumentar la densidad de población en el primer ensanche de Santiago de Compostela, donde el exceso de densidad de población así como los grandes problemas de trafico rodado entre otras cosas están sin resolver.

El uso de las tecnologías nos tiene que traer la legalidad y transparencia en:

Publicitar concursos con garantía de reparto entre todos los profesionales, Exigir diseños basados en la accesibilidad. Resolver Planes parciales que vayan compactando la ciudad y no al servicio de la especulación. Controlar los dotacionales del centro y dar luz a: Superficie de barrios. Demografía. Dotaciones publicas dentro del barrio. Utilización de diferentes canales de información urbanística que garanticen la información a todos los ciudadanos: carteles en barrio, maquetas, TIC etc. ” La ciudad; a, ante, con, de, tras, para, por, según, sobre, tras, los ciudadanos”