Desde la actual legislación, la construcción de un edificio en suelo urbano, en cualquier calle o barrio de nuestras ciudades , pueden tener diferentes formas de gestión. A través de: un proyecto del edificio y licencia de obras directa, donde existen redes de infraestructuras urbanas saneadas o; desarrollando un estudio de detalle, cuando hay que completar o reajustar alineaciones y rasantes y reordenar volúmenes o; desarrollando un Plan Especial de Reforma Interior , cuyos objetivos entre otros es: hacer habitable la ciudad consolidada, contener el sector terciario ( comercio, autónomos y liberales), procurar aparcamiento a los residentes, reservar espacio para el transporte público etc.

Pero hay algo de lo que no habla la legislación y es fundamental en el trazado de la trama urbana, de ello depende la calidad de vida de sus ciudadanos; el diseño de ciudad: el proyecto urbano.

A través del proyecto urbano se debe garantizar la calidad del espacio urbano en si y la relación de las edificaciones con su entorno próximo y lejano, ya que las figuras de desarrollo urbanístico sectoriza la ciudad para poder actuar sobre ella, pero no resuelven la relación con los limites de los sectores. Se deja en manos de promotores privados o públicos la resolución de sus intervenciones con el entorno, pero a ellos solo les preocupa la edificación, por ello es normal que la imagen de ciudad consolidada quede troceada, sin control. Se rompe su imagen para ofrecer una imagen de ciudad compuesta de pequeñas o grandes unidades diferenciadas de su propio entorno. Dificultando o no potenciando la relación vecinal.

¿Porqué no se diseño la calle como punto de unión con lo existente? Una calle formada por fachadas paralelas  con aceras más amplias (tratamiento disminuidos) y arboles a ambos lados. ¿ Porque en su lugar se sectorizo creando barreras: linea de árboles, muro de contención, diferencias de cota sin resolver a favor de la unión de las viviendas existentes, y diseños de fachadas que se evitan?.

¿Son éstas las fachadas, diseño de las medianerias, las que facilitan crear espacios urbanos continuos?. Parecen decisiones firmes: hasta aqui; como corte de cuchillo.


Y en la relación con el parque, ¿no debería existir una relación más directa a nivel peatonal?, es mas ¿que problema habría en colocar viviendas en el borde del parque cuyo diseño sirviera de transición entre el parque y lo urbano, al tiempo que se desarrollara un punto de coesión social a nivel de barrio o de ciudad ejemplos: una biblioteca de barrio, un pequeño gimnasio de barrio, un espacio cubierto de ocio para los días de lluvia y viento, un bar-restaurante con terraza sobre el parque que se utilizaria a nivel de ciudad,en lugar de esa forma triangular vacía entre muros?

Con soluciones como esta, y hay muchas en la ciudad yo apostaría por exigir el independizar el trabajo laboral de los arquitectos: los que ejecutan figuras de desarrollo urbanístico no deben ser los que ejecuten las edificaciones. Así se evitarían los actuales extremos en el comportamiento profesional: la prepotencia o la desidia urbana del profesional. Quizás así nos podríamos aproximar a la arquitectura y urbanismo al servicio de la sociedad.

Al que haga urbanismo, exigirle la presentación de un proyecto urbano que garantice la continuidad o transición con entornos similares o diferenciales aunque no lo exija la ley.

La ciudad no es solamente cumplir la ley, sino que es resolver problemas urbanos muchos de ellos con regulaciones legales deficientes, escasas o inesistentes; pero para ello los ayuntamientos dispones de profesionales asalariados o profesionales liberales dentro de la ciudad, que deben asumir respuestas en aras de la formación de ciudad sostenible.