Hace unos días denunciaba a través de mi blog la penosa convocatoria para concursos de ideas para el diseño de la de la plaza de Galicia en Santiago de Compostela.

Todo mi esfuerzo para conseguir una nueva convocatoria que ofreciera una garantía al equipo ganador de ejecutar su obra de forma que se enorgulleciera de su trabajo; es triste ver que la única visión que tiene el Ayuntamiento de Santiago sobre nuestra profesión es la de aumentar el valor de los premios.

Ahora ya estamos en un total de 23.000 euros que se repartirán en cuatro premios.

Yo no se si los responsables de la convocatoria de este concurso saben lo que significa la profesión de arquitecto o, quizás esta profesión está tan corrompida que todo vale si se da un aumento miserable a las partidas de honorarios profesionales.

No nos engañemos, no engañemos a los ciudadanos. Lo que menos interesa es buscar la solución más idónea que devuelva a la Plaza de Galicia el carácter de espacio público urbano para la convivencia y la cohesión entre el ensanche y la ciudad histórica.

¿Se está tomando en serio la ciudad o estamos jugando a ser muy internacionales porque convocamos concursos internacionales donde solo concursaran los arquitectos locales….con la desgracia de que su vida económica permita el abuso de la administración?

Los asesores se pagan y no se roban ideas, que seguro que frescas y fantásticas de profesionales que no tienen otra opción para entrar en el mercado laboral.

Me gustaría retomar palabras con mucho sentido del discurso del Sr. Decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia: D. Celestino García Braña que en la entrega anual de premios de Arquitectura, recordaba a todos que la buena arquitectura nace de la reflexión, su diseño tiene tiempos lentos, es una labor al servicio de la sociedad.

Recuerdo que la fantastica solución, al no respetar el proyecto ganador se quita la oportunidad a sus autores de presentarse a premios con derecho a un reconocimiento social.

¡YO NO ME PRESENTO!