Para todos aquellos, que piensen que detrás de estas palabras, está una mujer; recordarles que se pueden estrellar.

Para todas aquellas mujeres que toman estas posturas, animarles diciendo que: desde la equivocación; también se aumenta la sabiduría.

Este post se lo dedico a Josefina: administrativa.

Le diseñe unas fichas para seguimiento profesional de proyectos y así conseguir agilizar el trabajo dentro de la administración. Siente miedo e inseguridad, pero es una buena colaboradora. Está más que capacitada para poder realizar este trabajo. Pero sus miedos le llevan a creer lo contrario. Cuando falta algún documento o plano en los expedientes, en lugar de simplemente pensar que faltan documentos, piensa que:- ¡seguro que lo estoy haciendo mal!

A todas las Josefinas les diría: os podéis equivocar, pero los otros: los ciudadanos, no veas la cantidad de veces que también nos equivocamos. El problema es asumir, la responsabilidad de una equivocación para poder repararla y no distribuirla entre todos los que te rodean. Esta última postura es muy común y no veas en esos “serios hombre”.