Antes de dar visibilidad a más y más temas de cemento, necesito retomar la búsqueda de la belleza en paisaje.

Un lugar con historia, con prehistoria; contada por personas que la aprecian y respetan.

No es un lugar para el turismo que necesita desestresarse, es un lugar para escuchar, para sentir.

Un lugar cuyo paisaje se deja oir… oler…

Con secretos escondidos….

Secretos prehistóricos. Nos los enseñan y cuentan. Preguntamos muchas cosas. Dudas que nos interesan para formar nuestra propia historia. Una historia tan lejana …pero tan próxima.

Nos vamos. Nos vamos seguros de que nuestros antepasados sabían, mejor que nosotros, encontrar “ese lugar para vivir”.