Después de ver a varios empresarios desesperados por la fustración de sus deseos de expansión, he decidido darles un buen consejo.

Cuando deseen hacer tal o cual cosa: montar un hotel, una parcelación para viviendas, una explotación agricola, una thalaso, una bodega, un almacen etc: lo primero que deben hacer es acercarse a su ayuntamiento para conocer en que situación esta el planeamiento general o de desarrollo: éstos puede estar en desarrollo o aprobados definitivamente. Lo segundo ver en que clasificación de suelo está ( urbano, urbanizable, rural. En la ley gallega tipo de urbano, de núcleo rural, urbanizable, rustico: común o protegido) la parcela donde desea actuar. Tercero ver las características generales del plan: en cuanto a definiciones, usos, diseño… y, como último la ordenanza de aplicación.

A partir de este punto, después de una reflexión empresarial, ya sería bueno comenzar a ver la legislación sectorial e ir solicitando sus correspondientes permisos (a patrimonio, turismo, aguas, carreteras, agricultura, actividaes peligrosas, sanidad etc.) para llegar a un buen fin.

Creo que es inadecuado que los ayuntamientos sufran la falta de profesionalidad de los expedientes de solicitudes de licencias o …. presiones intencionadas. Esta postura ralentiza los expedientes bien gestionados desde el inicio y….. en conclusión todos perdemos.

Iniciar un expediente por la información sectorial y luego al final la solicitud de licencia, culpando al ayuntamiento de que: solo por culpa del alcalde o sus técnicos, van a tener una gran perdida económica y otras lindezas, no es buena solución pues todos los informes sectoriales no son vinculantes para el planeamiento aprobado.

A las fantasías empresariales hay que darles expedientes reales. Así los empresarios no se fustran y llegaran a buen término. De una amiga