No sé si la legislación, quizás parte de ese obsoleto cuerpo de funcionarios o quizás algún político. Alguno de ellos; o quizás todos reunidos, debe estar muy orgulloso de como se desarrolla el urbanismo en Galicia, ya que cuando sacan a concurso algún Plan General cierran las puertas a lo nuevo.

Cierran las puertas a lo nuevo, porque cuando convocan un concurso para ejecutar un Plan General, permiten que  no se valore el conocimiento que se tiene del territorio, ni las propuestas de análisis del territorio que garanticen un urbanismo sostenible, ni la participación ciudadana. No. Permiten que se valore la “experiencia que el equipo presente bajo certificación”, osea la experiencia de los profesionales que han realizado hasta ahora el desarrollo urbanístico que tenemos actualmente en Galicia.

El ciudadano pide cambio, la actual situación energética pide cambio, pero ¿como es posible cambiar; si a los que pueden “certificar su trabajo”, no se les ven propuestas basadas en las sostenibilidad real -actualmente existe un uso de palabras que venden pero faltas de contenido-  y a los que podemos proponer  nuevas alternativas se nos cierran las puertas?

El urbanismo permanece; pero las leyes, funcionarios, políticos desaparecen. Todo lo sufrirá el ciudadano.