Hoy día, en nuestras ciudades, la localización de las áreas residenciales y dotacionales (servicios públicos) dentro de la estructura urbana, pone de manifiesto la exclusión de barrios para un buen desarrollo de vida urbana. Las interrelaciones entre diferentes barrios que equilibre la calidad de vida urbana, dependen de la forma de organización de las redes de transporte, áreas de aparcamiento e incluso de su gestión.

Esta interrelación entre barrios que equilibran la calidad de vida urbana permite mayor cohesión social dentro de nuestras áreas urbanas y cada vez más, esta cohesión depende de nuestra capacidad  para la movilidad. La falta de esta capacidad produce la exclusión social.

La creación de esta dependencia al transporte, con mayor dependencia en las áreas residenciales con menor número y variación de dotacionales (servicios públicos), obliga a los planeamientos urbanísticos así como a las políticas de transporte a dar una respuesta para favorecer la cohesión social.

¿Podría ser una respuesta crear desde el planeamiento redes de interrelación, entre áreas urbanas o barrios, de carácter más sostenible, planteando diseños de calles que resuelvan con prioridad y calidad las necesidades del peatón y el transporte público?

¿Qué otras propuestas urbanísticas podrían mejorar la cohesión social?