Un gran problema de imagen urbana que plantean los Planes generales, y/o las gestiones de estos en las unidades técnicas de los ayuntamientos, es desde donde se toma la altura máxima de la edificación.

Mayoritariamente todos los P.G., que utilizaron para su diseño un  desarrollo  zoning, que crean  áreas homogéneas dentro de la ciudad, utilizan  una única ordenanza para la construcción de edificios cuyos parámetros de diseño son independientes de la ortografía del territorio.Entre estos parámetros de diseño está la altura de la edificación.

Cuando los edificios a construir se sitúan en zonas con una ortografía con bastante pendientes, se  plantea el problema desde  donde tomar la altura máxima hasta la cornisa.

El tomar como única solución, que esa altura máxima se tome siempre desde la cota del espacio público – la calle por donde se da acceso al edificio- nos ofrece un gran impacto visual del espacio urbano,  ya que  volumen construido se duplica al observarlo desde donde se observe  el correspondiente  sótano y semisotano, siempre según rasante oficial.

¿ Para que sirven estos semisotanos y sótanos? ¿ por que no tienen tratamiento de fachada?

Me gustaría que se  revisaran las ordenanzas de los Planes Generales, de aplicación en zonas de  orografia con pendiente, para así  evitar la creación de una imagen urbana de altos muros construidos que van envolviendo las formas naturales del paisaje, creando con ello una dudosa caliadad de paisaje urbano.

Aunque estas imágenes son de Santiago de Compostela creo que también son aplicables a los planeamientos de otras ciudades

Correctos,defectos, o excesos.  Apuesto por una revisión de ordenanzas dentro de los Planes generales, de forma que se ajusten a la realidad de su propia ortografía para mejorar la imagen urbana de nuestras ciudades.